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Fotografías de Granada, Comunidad Autónoma Andaluza, Andalucía.
Dentro del apartado de fotografías de granada, La Alhambra ocupa un lugar de privilegio, ya que es uno de los monumentos más impresionantes que se pueden visitar en España. Gracias al buen gusto con que los árabes construyeron cada una de las estancias, desde las puertas de entrada hasta las alcobas de las princesas, todas ellas merecen ser consideradas como escenarios de los sueños más ambiciosos y fantásticos jamás imaginados.
Sin embargo, los materiales que se emplearon para su construcción no son, en absoluto, materiales nobles, ni representativos de riquezas extravagantes; a pesar de esto, La Alhambra es sin duda un ejemplo de belleza, armonía y sosiego, sólo interrumpido por el arrullo de sus fuentes de agua.
En esta fotografía observamos una de las puertas de entrada a La Alhambra, conocida como puerta de la justicia, que a pesar del paso de los años, aún nos permite sospechar lo que nos espera dentro, aunque deberíamos decir, para quien no haya estado nunca en La Alhambra, que al final descubrirán que toda especulación imaginativa hecha a priori, resulta escasa, ya que lo que les espera dentro sólo puede ser imaginado por las mentes más privilegiadas y soñadoras.
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GRANADA
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.
Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?
¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?
Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.
La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.
¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Federico García Lorca
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ALBA
Mi corazón oprimido
siente junto a la alborada
el dolor de sus amores
y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
semillero de nostalgias
y la tristeza sin ojos
de la médula del alma.
La gran tumba de la noche
su negro velo levanta
para ocultar con el día
la inmensa cumbre estrellada.
¡Qué haré yo sobre estos campos
cogiendo nidos y ramas,
rodeado de la aurora
y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
muertos a las luces claras
y no ha de sentir mi carne
el calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
en aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
como una estrella apagada.
Federico García Lorca
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