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Los filtros degradados son especialmente útiles en la fotografía de paisajes. Debido a la diferencia de luminosidad entre el cielo y la tierra, frecuentemente, el resultado final dista bastante del esperado. O bien queda quemado el cielo, o bien la tierra queda muy subexpuesta. Para resolver ese problema, se inventaron los filtros degradados neutros. Estos tienen una zona que limita el paso de la luz (los hay de diferentes gradaciones). De esa manera, si colocamos el filtro en el objetivo, de manera que coincida con el cielo la parte de él que oscurece, y la parte del filtro transparente, para que coincida con la zona más oscura del fotograma, podemos conseguir, en un sólo disparo, una exposición global mucho más adecuada. De todas maneras, si no disponemos de ese filtro, podemos conseguir un efecto muy parecido en el laboratorio digital. Veamos cómo.
Por la vía rápida. Caso 1.
Si quieres experimentar ya mismo este asunto, vamos a ello.
-Lo primero que hay que saber es que, cuando tenemos un paisaje con gran contraste, tenemos que dar preferencia a la zona de luces. Las zonas quemadas son irrecuperables. Por tanto, hay que tomar la fotografía con una exposición adecuada para que quede correctamente expuesta la zona más iluminada.

Esta toma no nos servirá para lo que queremos hacer. Al realizarla, se expuso correctamente el suelo, pero el cielo quedó totalmente quemado.

Esta sí está bien. El cielo conserva todo el detalle, y, el suelo, lo pondremos en su sitio en un momento.
Tomado la segunda imagen (la buena), seleccionamos toda la imagen (menú Selección>Todo), creamos una capa de ajuste de niveles (menú Capa>Nueva capa de ajuste>Niveles...), y la ajustamos hasta que el suelo quede bien expuesto, sin preocuparnos de los desastres que ocurran en el cielo.

El suelo ya tiene una exposición correcta
Ahora viene lo más fácil: se trata de evitar que la capa de ajuste afecte al cielo. Para ello, tomamos la herramienta degradado y, usando un degradado de blanco a negro, después de hacer clic en la miniatura de la máscara, arrastramos, de arriba a abajo, et voilà...

Imagen definitiva
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| A la izquierda vemos la barra de herramientas, con la herramienta degradado resaltada. Arriba, la paleta de capas, con la miniatura de la máscara, que es en la que tenemos que hacer clic antes de aplicar el degradado.
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Caso 2
Esta técnica nos funcionará bien en la mayoría de los casos. Sin embargo, en caso de que la fotografía original la hayamos tomado con un ISO alto, o que haya quedado muy subexpuesta, es posible (o, mejor, es casi seguro), que la parte del suelo, al estar más oscura, presente un buen nivel de ruido, lo cual no es demasiado interesante.
En este caso, actuaremos de manera diferente.
Deberemos, eso sí, partir de un archivo en formato RAW.
Primero, revelaremos y guardaremos el archivo de dos maneras: una, con la exposición adecuada al cielo, y, otra, adecuada al suelo. En el revelado RAW cuidaremos de que el nivel de ruido quede reducido al mínimo posible.

Imagen procedente de RAW , con exposición adecuada al cielo

Imagen procedente de RAW , con exposición adecuada al suelo
El proceso es el siguiente:
1) Abrimos una de las dos imágenes. 2) Abrimos la otra imagen, la seleccionamos, y, en el menú Edición, elegimos copiar. 3) En la primera imagen, vamos al menú Edición y elegimos Pegar, o Pegar como nueva capa (depende del programa; lo importante es que se pegue en una capa nueva encima de la otra fotografía). 4) Creamos una máscara de capa (si no se sabe hacer, ver aquí). 5) Aplicamos, en la máscara, un degradado, de la misma manera que hicimos en el caso 1. Eso sí, dependiendo de qué fotografía tengamos en la capa superior, quizá el degradado lo tengamos que aplicar de abajo arriba. Es cuestión de probar, y deshacer si no lo hemos hecho bien.
El resultado final puede ser algo así (aquí hemos hecho finalmente, un ajuste general de curvas):

Caso 3
En un caso de contraste extremo, es posible que, ni siquiera con dos originales extraídos de un archivo RAW nos proporcionen la suficiente calidad. En ese caso, en el momento de tomar la imagen, convendría tomar varias imágenes con una diferente exposición. Recurriendo al ahorquillado ( bracketing) , es una asunto sencillo.
Por lo demás, el procedimiento sería exactamente igual que en el caso 2.
Control total con la herramienta degradado
Ya hemos visto cómo esta herramienta resulta definitiva para estas técnicas. Lo mejor de todo es que nos permite controlar la situación al máximo, consiguiendo imitar a todos los filtros degradados existentes: más o menos intensos (se puede variar la opacidad de las capas, o hacer los degradados no de negro a blanco, sino de gris a blanco) o de degradado suave o duro. Para ello, sólo tenemos que editar el degradado, usando los medios que os brinda cada programa. Veamos, aquí abajo, las ventanas de edición de degradado de Photoshop Elements.
Moviendo los controladores indicados por las flechas azules (derecha), se pueden conseguir degradados muy diversos, perfectamente adaptados a la fotografía que estamos tratando.
Diferentes degradados conseguidos con la herramienta de edición Información obtenida de www.fotoraton.net
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